Vasijas de barro en el 'slum' de Dharavi, Mumbai

Durante el verano pasado, Ginés viajó a India como voluntario. Se alojó en una residencia en el barrio de Matunga East de Bombay, una zona tranquila y bien comunicada por tren pero, a la vez, muy auténtica, local, con pocos extranjeros. Siempre recuerda una cantina en la que asegura ha probado las mejores samosas y vada pavs de la ciudad.

Enrolado en un proyecto de cooperación, pudo deambular y conocer de primera mano rincones sorprendentes de Bombay. No solo la parte más turística y adecentada de la urbe india, también la cara oculta –habitualmente– al viajero: los slums o barrios pobres. No hay que olvidar que se trata de una de las ciudades del mundo con mayores desigualdades sociales y que, según las zonas que visites, la experiencia puede ser bastante dura (extrema pobreza, condiciones de vida infrahumanas, explotación laboral, desnutrición…).

El edificio Burj Khalifa, en Dubái

En un mundo tan grande y lleno de lugares fascinantes ¿qué se nos ha perdido en Dubái? Tal vez no sea el destino más emocionante, pero sí es indiscutiblemente moderno (incluso hipermoderno), diferente y lleno de energía. Con un deseo permanente por asombrar y sorprender al visitante, este minúsculo emirato rebosante de récords puede convertirse en el viaje perfecto para sibaritas futuristas, viajeros comidistas y compradores compulsivos, e incluso para hacer una escapada (sin riesgos) al desierto.

Ingravidez en un vuelo de Zero Gravity, en Cabo Cañaveral, Estados Unidos

Desde flotar ingrávidos a bordo de un avión hasta surfear en la campiña inglesa, diez propuestas de interior para derrochar adrenalina

¿Ha llegado el invierno y no puedes practicar tu deporte preferido? ¿No puedes viajar a ese rincón del mundo para escala una gran cima o vivir una gran aventura? ¿Te apetece descargar adrenalina pero con un riesgo controlado? ¡No hay problema! El planeta está repleto de instalaciones y recintos para satisfacer hasta los deseos viajeros más intrépidos: desde esquiar o hacer snowboard en el desierto, hasta escalar una cumbre en medio de una ciudad, domar un toro bravo o incluso sentir la sensación de viajar por el espacio sin alejarse demasiado de la Tierra. Un recorrido por las mejores y más originales aventuras que se pueden vivir en pista cubierta.

Concierto en el Robot Restaurant, en el barrio de Shinjuku, Tokio

De la locura del Robot Restaurant a un atracón de 'sushi' en Tsukiji, la gran lonja de pescado de la capital japonesa

Extravagante, disparatada, inabarcable e inexplicable. Así es Tokio, donde todos parecen obsesionados por la vanguardia y por todo lo que huela a nuevo, aunque sigan acudiendo a los templos para conocer el futuro o practiquen tradiciones milenarias. Solo aquí pueden convivir jóvenes vestidas con kimono y luchadores de sumo con barrios enteros dedicados al manga y a los últimos videojuegos; solo en un lugar como este podían surgir inventos como los váteres con música a la carta, shows con bailarinas-robots o cojines brazo de novio para sustituir al acompañante habitual por otro más silencioso. Lo tradicional y lo último se pasean de la mano por las calles de la capital japonesa para que el viajero haga cosas que, probablemente, no podrá hacer en ningún otro lugar del mundo.

Lugares para visitar

Empiece la visita de Roma en la Basílica de Sanhttp://viajerosonline.org/creativo/nube/viajeros/lugaresparavisitar16roma.jpg Pedro, cuya nave alcanza los 187 metros de largo y fue planificada por Micheangelo. Es imprescindible hacer un viaje en el tranvía 19 que, desde 1974, hace un recorrido de 15 kms, permitiendo a los pasajeros hacer una ruta histórica desde el Tíber, en el Puente Matteotti, parando en el prestigioso museo etrusco de Villa Giulia y en la Galería de Arte Moderno, en la zona de Parioli que va hasta Piazza Buenos Aires. También son interesantes La Universidad La Sapienza y San Lorenzo, un animado barrio de estudiantes lleno de cafés y restaurantes. La visita al Vaticano, un tesoro artístico único, es imprescindible. Para evitar colas, que pueden ser de más de medio km, se recomienda hacer la reserva a través del sitio web. Además de los museos, el Vaticano tiene su propio jardín, cuya construcción en 1279 de 22 hectáreas de extensión, se debe a Nicolás III, y hoy cuenta con diversas influencias globales como los estilos italiano e inglés, además de una parte de Muro de Berlín; las visitas guiadas suelen ser de dos horas (también pueden reservarse). Otras sugerencias son el Castillo de Sant’Angelo, las diferentes plazas de Roma, donde destacamos la Piazza Navona; la Piazza del Panteón, la Fontana de Trevi, y las plazas de la Republica y de Spagna, conocida por sus famosas escaleras. Para finalizar, no pierda la oportunidad de degustar un típico helado italiano.

air_new_zealandYa es posible dar la vuelta al mundo por menos de 1.500 euros. Air New Zealand ha lanzado un billete low cost con ese objetivo con un importe de 1.402 euros. El billete, que tiene como origen varias ciudades europeas y destino Nueva Zelanda, permite realizar hasta 5 paradas, siendo obligatoria la de Auckland. El billete tiene una duración de un año y permite ser modificado sin coste alguno, con la excepción de querer modificar el itinerario parando en Australia o en alguna isla del Pacífico, por lo que la aerolínea cobraría un suplemento de a75 libras esterlinas. Para materializar este recorrido a lo ancho del globo, Air New Zealand cuenta con la red de vuelos de la alianza Star Alliance, en la que participa junto a compañías como Cathay Pacific, Air France-KLM, Virgin Atlantic o Singapore Airlines, entre otras. Para más información pulse '' Leer más '' .


Rascacielos de Nueva York.Un barco gratuito para ver la Estatua de la Libertad, rascacielos que no cobran entrada y otras ideas baratas para disfrutar la ciudad
¿Por qué los restaurantes de Nueva York lucen una A, una B o una C en la puerta? 
18 miradores repartidos por todo Nueva York para contemplar su icónico 'skyline'

El vuelo, el hotel, comer fuera, comprar souvenirs… Viajar sin gastar dinero es imposible, pero hacer que el viaje sea más económico está al alcance de todo el mundo. Lo importante es informarse bien antes de partir y valorar alternativas más baratas. Nueva York no es un destino low cost, pero hay muchas actividades y visitas que se pueden hacer sin gastar ni un dólar o por muy poco dinero. Aquí proponemos diez ideas para sacar el máximo partido a la ciudad sin pagar por ello. Viajar a Nueva York

Argentina, 200 años no es nada
El bicentenario de la independencia, una excusa perfecta para descubrir el ritmo bonaerense, las cumbres andinas y los horizontes de la pampa.

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Hace 100 años Argentina celebraba el primer centenario de su independencia convencida de estar construyendo la capital de un imperio. Se entregó a esa idea durante decenios, pero terminó el siglo XX intentando superar otro título imaginario, capital del corralito. Desde entonces se ha instalado en la nostalgia y, probablemente, en 2016, cuando conmemore el bicentenario, vuelva a revisar su papel en el mundo. La historia, ya se sabe, arrasa con todo, se mueve por ciclos e incluye el azar. Claro que esa es sabiduría de países antiguos; es más difícil de asumir si se convive con la paradoja de vivir en una esquina del mundo, parecer condenado por la autosuficiencia —geográfica, política, energética, psicológica— y poseer una fertilidad muy por encima de la de tu entorno para producir mitos universales: Borges, el Che, Evita, Fangio, Gardel, Maradona…

20 sueños viajeros para 2016
Los parques nacionales de EE UU cumplen años, y en Londres se festeja al punk. Naturaleza y rutas urbanas en nuestra selección de destinos.

Cada año trae estimulantes razones para viajar: nuevas rutas aéreas, destinos poco conocidos, museos con vocación hedonista y citas musicales que invitan a unirse a la fiesta. Todo esa información podrá recabarse en la Feria de Turismo de Madrid (FITUR), que se celebra del día 20 al 24 de enero en los recintos feriales (Ifema).

‘Runners’ bajo la aurora boreal
Una media maratón a un paso del Círculo Polar Ártico, sin luz solar y con temperaturas que no suben de -5ºC. Una carrera curiosa que se celebra cada enero en Tromso, al norte de Noruega

Es una conmemoración. Tiene algo de rito. Y es un espectáculo donde el participante se convierte en protagonista. La Night Polar Half Marathon acaba de cumplir su décimo tercera edición en la ciudad de Tromsø, al norte de Noruega. El evento es una de las carreras más septentrionales del planeta y viene a conmemorar la épica noche polar, la ausencia total del sol. Desde el 21 de noviembre hasta el 21 de enero no hay rastro del foco solar en ningún punto del cielo de Tromsø, dejando acaso tres horas al día de una claridad cruda y azulada entre las 11.00 y las 14.00.

En la semana después de año nuevo (este año, el pasado 9 de enero), corredores de todo el mundo se dan cita en la puerta del Ártico, como muchos llaman a la ciudad noruega, para desafiar un simulacro de frío polar y completar, según se encuentre cada uno, un recorrido de cinco, diez o 21,5 kilómetros.

Decimos simulacro porque Tromsø, pese a estar a la misma latitud que Alaska o Siberia, tiene un régimen de temperaturas un tanto más atenuado debido al efecto de la corriente del Atlántico norte y al propio microclima que generan los cientos de islotes que circundan su geografía. Pese a este dato, conviene no hacerse ilusiones, ya que las temperaturas rara vez ascenderán de los -5 grados durante el mes de enero.

San Sebastián bulle estos días en una efervescencia creativa. La ciudad guipuzcoana será en 2016 capital europea de la cultura (título que comparte con la ciudad polaca de Breslavia), pero la maquinaria está ya a pleno rendimiento. Conciertos, teatro, charlas, presentaciones de libros se suceden en una apretada agenda. El pasado 11 de septiembre se inauguró, tras 10 años de obras, Tabakalera, el nuevo y espectacular centro internacional de cultura contemporánea. Como si esa agitación permanente ya quisiera decirnos algo, Donostia nos recibe con violentos cambios climatológicos y mucho viento: el tiempo ideal para disfrutar de las variaciones cromáticas de su bahía desde la fotogénica barandilla de La Concha, o de las artísticas formaciones de las olas en el Peine del Viento, de Chillida.