El primer restaurante del mundo en el que los chefs son robots, Boston Spyce, abrió sus puertas en la capital del estado de Massachusetts el pasado 3 de mayo y podría marcar un punto de inflexión en el futuro de la gastronomía por su novedoso funcionamiento.

El establecimiento cuenta con una cocina totalmente automatizada por siete robots que hacen la comida de forma autónoma y solo necesitan el apoyo de dos personas que se encargan de dar un toque artístico al plato.

Así, los clientes eligen uno de los menús establecidos a través de una pantalla táctil y, una vez hecho el pedido –comidas sanas, sin grasas–, el plato se prepara mediante siete estaciones con sartenes wok que lo cocinan y posteriormente se limpian automáticamente.

Las ensaladas y woks, que se cocinan solas y tienen un precio de unos 7,50 dólares (algo más de seis euros al cambio), son producto del trabajo de cuatro estudiantes del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), el director Culinario Daniel Boulud y el chef ejecutivo Sam Benson.

“Cuatro hambrientos estudiantes”

Entre los platos que pueden degustarse, se encuentra una ensalada india que lleva pollo asado, arroz integral, guisantes y salsa cremosa de coco Tikka Massala o una variedad marroquí que incluye garbanzos, tomates, grosellas, salteado de col rizada, aceitunas, tomate y ensalada de pepino.

Los ingenieros que han ideado el sistema, aseguran que eran “cuatro hambrientos estudiantes del MIT” cansados de gastar diez dólares cuando comían fueran, que soñaban con “un robot que cocinase deliciosas y nutritivas comidas, que las sirviera y limpiase después”.